Jennifer Lopez sí que entiende el espíritu navideño: la familia, la unión y los sentimientos por sobre el dinero. La bella cantante no tuvo reparos a la hora de aligerar su agenda laboral de cara a las fiestas. Para poder dedicar más tiempo a sus hijos, se bajó de la multitudinaria celebración que organizará el exclusivo club E11even de Miami. El evento iba a dejarle un millón de dólares como ganancia. 

La artista emitió un comunicado para anunciar que suspende el número musical que tenía programado. Con esto demostró que no es materialista y que, no necesita sobrevivir económicamente, porque ya amasó una fortuna que podría alimentar hasta a sus futuros nietos.

La diva quiere aprovechar sus escasos días libres para pasear y disfrutar de sus niños. Las malas lenguas comentan que el ocio no es sólo en plan familiar: está cada vez más cerca de su ex, Marc Antonhy.

Los papparazzi la persiguen y ella sigue entrando y saliendo con frecuencia del estudio de grabación de Anthony. Algunos dicen que se trata sólo de una reunión laboral para dar los últimos retoques al que será su próximo álbum de estudio, una colección de canciones interpretadas íntegramente en español.