Estados Unidos, 26 Septiembre 2016.- La tensión aumentaba ayer en Estados Unidos en la víspera del primer debate presidencial entre Donald Trump y Hillary Clinton, que debería atraer hoy lunes una audiencia récord.

El debate, que podría ser seguido por 90 millones de teleespectadores, según algunas estimaciones, aparece como particularmente crucial en momentos en que los sondeos no presentan diferencias claras entre los dos principales candidatos para la elección presidencial del 8 de noviembre.

La última encuesta, del Washington Post y ABC News, difundida ayer, otorgaba a Clinton una ventaja ubicada dentro del margen de error, de 46% a 44% sobre Trump tomando en cuenta a otros dos candidatos menores y de 49% a 47% en caso de no hacerlo.

El menor desliz, el menor error en este debate organizado por la Universidad Hofstra, cerca de Nueva York, puede costarle caro a quien dé el paso en falso, en una campaña extremadamente polarizada y agresiva en la que los ataques ocuparon más espacio que la sustancia.